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Existe una variedad de parásitos intestinales que
pueden atacar a nuestros perros, en general se dividen en tres grandes
grupos:
Los más conocidos y comunes son las clásicas
lombrices blancas y largas, que se enrollan (Toxicara Canis) y otras mas
gordas y pequeñas parecidas a un arroz (dipilidium caninum).
Cada grupo de parásitos son en realidad organismos diferentes entre sí
y por lo tanto responden de manera diferente a los tratamientos
desparasitantes, esto quiere decir que los de un grupo pueden ser
sensibles a algún medicamento, mientras que los del otro grupo pueden
ser resistentes a ese mismo tratamiento, por lo que no existe un solo
desparasitante que tenga la capacidad de eliminar a todos los parásitos
de nuestros perros al mismo tiempo.
Se necesitan de combinaciones de diversas sustancias en un mismo
producto o por separado para que se pueda eliminar a la mayor parte de
ellos. Hay que recordar que algunos desparasitantes solos o en combinación
no pueden ser empleados en cachorros y otros más en hembras gestantes o
lactantes debido a que pueden ser tóxicos o causar malformaciones a los
fetos en desarrollo, y también es importante mencionar que se deben
calcular correctamente las dosis y los tiempos de aplicación para su
adecuada eliminación.
Muchos casos de parasitosis gastrointestinales caninas no se acompañan
de signos clínicos de enfermedad, pero debido a que muchos de ellos se
contagian a las personas, es necesario controlarlos por nuestra propia
salud. Existen encuestas que documentan consistentemente la presencia de
enfermedades provocadas por parásitos caninos en personas,
principalmente niños, a estas enfermedades se les denomina enfermedades
zoonóticas (enfermedades transmisibles de los animales al hombre). por
ejemplo cuando el hombre ingiere huevos embrionados o en desarrollo de
toxocara canis las larvas en el interior de nuestro organismo se liberan
del huevo y migran por vía sanguínea a todo el cuerpo y pueden dañar
los ojos u otros órganos, a esos síndromes se les conoce como larva
migrans ocular y visceral y son comunes en niños. Las larvas de
ancylostoma caninum por ejemplo, pueden penetrar a través de la piel
humana intacta y originar un trastorno pruriginoso conocido como larva
migrans cutánea. Otros como el Dipilidium caninum y la Guiardia también
son potencialmente zoonóticos. Por lo tanto la importancia real de la
desparasitación de nuestras mascotas radica mas en la salud nuestra,
que en la salud de la propia mascota. Por todas estas razones la manera
mas efectiva para que tengamos mascotas sanas y seguras es llevarlas a
desparasitar con el Médico Veterinario de su confianza y también
prevenir la contaminación ambiental por medio de la recolección de las
heces que origina nuestro perro en nuestra casa o en la vía publica.
Por desgracia, no necesariamente nuestras mascotas requieren del
contacto directo con perros infestados para adquirir parásitos, el
Ancylostoma caninum puede ser adquirido a través de la piel de nuestros
perros, por lo tanto pueden adquirirlos inclusive durante el paseo por
el parque, si tiene contacto su piel o patas con heces de algún perro
infestado.
Otra forma de transmisión muy especial es la que
realiza el dipilidium caninum ya que requiere de intermediarios para
poder transmitirse (o sea organismos que albergan temporalmente a los
parásitos para luego transmitirlos a nuestros perros), en este caso es
la pulga, y otros parásitos mas se adquieren de conejos o ratones. Es
decir, estos parásitos requieren ser ingeridos por estos huéspedes
para poder completar cierta etapa de desarrollo en ellos, que no podrían
completar en ningún otro lado y cuando nuestro perro (huésped final)
se come en este caso una pulga infectada se liberan estos, y así se
completa su ciclo en el intestino de nuestras mascotas. Por lo tanto
evitar o controlar las pulgas en nuestros perros o eliminar del ambiente
a las ratas, es también parte del manejo para eliminar parásitos
intestinales.
Las larvas microscópicas de los parásitos redondos cuando las ingieren
nuestras mascotas deben pasar por un ciclo de maduración en el cual
migran del intestino a vías sanguíneas para después regresar al
intestino y desarrollarse como adultos, (y en algunos casos algunas
larvas migrantes se quedan enquistadas en los tejidos de las perras y ahí
pueden vivir por muchos años, y cuando nuestras perras se vuelven
madres, se da el ciclo de la madre a los cachorros que ya vimos). Como
ya se mencionó la mayoría de los medicamentos no es eficaz contra las
larvas en migración, es por ello que se debe dar una segunda
desparasitación dos o tres semanas después ya que es el tiempo que
tarda la larva migrante para pasar nuevamente al intestino como un parásito
adulto y volverse sensible a los desparasitantes comerciales.
Por todos estos datos el camino mas seguro para conservar sanas y
seguras a nuestras mascotas es desparasitarlas regularmente con su Médico
Veterinario, el sabe de la responsabilidad que tiene como cuidador de la
salud de las mascotas, pero sobre todo por la responsabilidad como
cuidador de la salud publica. En ocasiones el Médico puede solicitar
una muestra fecal para realizar un examen en busca de huevos de parásitos
y elegir así el desparasitante adecuado, en otras ocasiones puede usar
una combinación especial para evitar estos estudios, cualquiera de
ambas opciones es correcta. Por ultimo no esta demás recordar que
aparte de desparasitar a nuestras mascotas cada 4 a 6 meses, hay que
tener mucha higiene, al limpiar diariamente las heces, y evitar la
presencia de ratas o pulgas con productos especiales para ello. De esta
forma podemos, de manera segura, seguir gozando de los momentos de
placer que nos brindan sin correr ningún riesgo.
Una cosa más, evite que su perro defeque en la vía publica, pues como
usted ya vió, existe el riesgo de que cualquier persona, incluso usted
mismo, se pueda contagiar de parásitos.
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